Una modelo muere tras desfilar en la pasarela
CAMINEO.INFO - Redacción Barcelona) - ¿Hasta que punto el ser humano ha perdido el sentido de la belleza, de lo puro, y de lo sano? ¿Acaso Dios se ha equivocado y en vez de hombres y mujeres, ha hecho personas horribles que si no cumplen con los cánones de perfección que apunta la sociedad actual, deben ser vituperados, mal vistos y echados fuera hasta el punto que muchas personas que se sienten así, tienen la necesidad de recurrir a estrategias totalmente anormales?
A esto podemos llamarlo “tener sentido”, aunque a menudo el sentido común es el menos común de los sentidos. Es por ello que hay que lamentar el caso de una modelo uruguaya, muerta por desnutrición y que, a pesar de que los mass media no le han dado la notoriedad suficiente no nos deja indiferentes.
Una modelo muere tras desfilar en la pasarela
La modelo llevaba varios días sin alimentarse
Una joven modelo uruguaya ha muerto de un fallo cardíaco mientras participaba en un desfile durante la Semana de la Moda en Montevideo, según han confirmado el pasado 8 de agosto fuentes del hotel donde se celebró el evento. Luisel Ramos, de 22 años, se sintió indispuesta tras desfilar en la pasarela, se desmayó camino a los camerinos y falleció pese a que recibió atención de una unidad móvil sanitaria, según explican estas mismas fuentes.
Los médicos que la atendieron diagnosticaron paro cardio-respiratorio, también han añadido que el padre de la joven ha declarado a la policía que la modelo llevaba varios días sin alimentarse, según ha informado el diario uruguayo El País.
“Fue una tragedia y estamos destrozados. Era una muy buena compañera, participaba muy seguido en desfiles y todos la querían”, han declarado sus compañeros.
Con este fallecimiento, vuelve a abrirse el debate sobre las exigencias que sufren las modelos de pasarela para mantener su figura, lo que les lleva en ocasiones a caer en una extremada delgadez.
El ser humano, tal como lo hizo Dios, es un compendio de alma, corazón, mente, y cuerpo, pero en vez de ser un todo junto el que dirija para que haya una armonía, parece ser que lo único que importa es el cuerpo externo; gustar, o en definitiva que te quieran, a costa de lo que sea ¿Porqué esto? pues porque generalmente no se sienten queridos, y a falta de llenar ese vacío con la ayuda de la mente y especialmente del alma, que lleva a encontrarse con Jesucristo, y dado que no lo conocen, sacrifican su cuerpo, su vida, su salud y lo que es mas triste su belleza tanto interior como exterior, pues desgraciadamente, parecen cadáveres andantes, para destacar en una sociedad de arquetipos insanos y desproporcionados.
El sacrificio de la belleza
¿Qué es bello o a qué se le denomina belleza? La respuesta se encuentra siempre de acuerdo con la época en la que se vive.
Belleza o bello es un concepto tan abstracto que es casi imposible definirlo. Sin embargo, hoy día la belleza es un sacrificio donde se está exponiendo la vida misma. Los mensajes de los medios de comunicación para resaltar lo «que ellos clasifican como belleza» se han convertido en el sacrificio y riesgo de la personalidad misma. Así como la ausencia de la identidad y el pensamiento. Las imágenes de cuerpos «esculturales» de las modelos, el color del cabello que provoca la vista, el look de moda, el ejercicio exagerado, la venta de productos para adelgazar, los nuevos experimentos químicos para la mujer… Y, a cambio de ello, ¿qué viene? La aparición de anorexia, bulimia, anemia, depresión y demás traumas psicológicos, y hasta la propia muerte.
El mundo de la efigie se ha vuelto prolijo, y arrastra la perdida de los valores por mantener una belleza que tarde que temprano tenderá a desaparecer.
El ser humano no es solamente cuerpo escultural: es mente, corazón y alma. No se necesita someter a las operaciones que arriesgan lo único importante: la vida.
Y ¿qué se hace para sostener la otra parte que conforma al ser? ¿quiénes fomentan el desarrollo humano? Nadie, porque esto no es negocio, esto no vende, para ello no existen operaciones, ni pastillas de sentimientos y emociones. Solo juegos que los lleven a la decadencia, a sacrificar el 70% de composición humana por salvar el 30% de la imagen.
La imagen es borrosa y empañada cuando el corazón es frío y el alma no reacciona, cuando la identidad no tiene camino fijo, cuando ésta divaga tras lujos de colores, tras los cambios de piel, y se esconde en cuerpos esqueléticos, retocados por el maquillaje.
¿Valdrá la pena sacrificar la vida por tener un rostro casi perfecto, por tener la cintura más pequeña y decir que eso es belleza? No seamos víctimas del negocio de la imagen, de algunos medios de comunicación que transfieren semblantes de perfección, porque esto no existe.
La personalidad se vive como es, alimentándola de mente, corazón y alma para proyectar la belleza. Una belleza exterior es la proyección de una belleza interior y esto no requiere de sacrificios costosos sino personales.
Maria del Mar Recoder










La verdadera belleza esta en el interior de cada persona.